Actualizado el 3 de julio de 2026 · Lectura de 6 minutos · Por el equipo editorial de Mi Herbario
El té de jengibre es uno de los remedios naturales más usados en México y el mundo. Esta raíz de sabor picante se ha empleado durante siglos para acompañar la digestión y dar sensación de calor y energía. Aquí verás sus beneficios, cómo prepararlo paso a paso y qué precauciones tener.
¿Qué es el jengibre?
El jengibre (Zingiber officinale) es la raíz de una planta originaria de Asia. Su característico sabor y aroma provienen de compuestos como el gingerol, al que se atribuyen la mayoría de sus propiedades. Se consume fresco, seco, en polvo o en infusión.
¿Para qué sirve el jengibre? Beneficios principales
Aunque la investigación sigue en marcha, estos son los usos que más respaldo tienen:
1. Apoyo a la digestión
El jengibre se usa tradicionalmente para aliviar la sensación de pesadez después de comer y favorecer el vaciado del estómago. Es uno de sus usos más estudiados.
2. Alivio de las náuseas
Diversos estudios sugieren que el jengibre puede ayudar a reducir las náuseas, incluidas las del mareo por movimiento. Consulta a tu médico si buscas usarlo durante el embarazo.
3. Propiedades antioxidantes
El gingerol tiene acción antioxidante, lo que ayuda a combatir el estrés oxidativo relacionado con el envejecimiento celular.
4. Sensación de calor y bienestar
Es un clásico para acompañar los días fríos o cuando se busca una bebida reconfortante para la garganta.
Cómo preparar té de jengibre paso a paso
Pela y corta 3-4 rodajas finas de jengibre fresco.
Hierve 2 tazas de agua y añade el jengibre.
Deja hervir a fuego bajo de 5 a 10 minutos.
Cuela y agrega limón o un poco de miel al gusto.
Tómalo tibio, de preferencia después de las comidas.
Consejo: entre más tiempo hierva, más intenso será el sabor. Empieza suave si no estás acostumbrado al picor.
Precauciones y contraindicaciones
Puede interactuar con anticoagulantes y medicamentos para la presión o el azúcar.
En grandes cantidades puede causar ardor estomacal.
En embarazo y lactancia, consulta antes con tu médico.
Cómo elegir y conservar el jengibre
Fresco: elige raíces firmes, de piel lisa y tersa. Si está arrugado o blando, ya perdió frescura.
Conservación: dura semanas en el refrigerador envuelto en papel; también puedes congelarlo o rallarlo y guardarlo en porciones.
En polvo: práctico, pero pierde parte del aroma; guárdalo en frasco cerrado lejos de la luz.
Jengibre fresco vs. en polvo: ¿cuál usar?
Forma
Ideal para
Equivalencia aprox.
Fresco
Tés, caldos, salteados
1 cda rallada
En polvo
Repostería, mezclas secas
≈ ¼ cdita = 1 cda fresco
Mitos y realidades del jengibre
"El té de jengibre quema grasa." Mito. Puede acompañar una dieta por su efecto saciante y digestivo, pero no adelgaza por sí solo.
"Sirve para las náuseas." Realidad parcial: varios estudios lo respaldan para náuseas leves, pero consulta a tu médico en el embarazo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas tazas de té de jengibre puedo tomar al día?
La mayoría de las personas toman de 1 a 2 tazas al día. Si tienes alguna condición de salud, consulta a tu médico sobre la cantidad adecuada.
¿El té de jengibre sirve para bajar de peso?
Puede acompañar una dieta saludable por su efecto digestivo y saciante, pero no adelgaza por sí solo. Los resultados dependen de la alimentación y la actividad física.
¿Puedo tomar jengibre en ayunas?
Muchas personas lo toman por la mañana. Si te causa ardor, es mejor tomarlo después de los alimentos.
Sobre este artículo: escrito y revisado por el equipo editorial de Mi Herbario, especializado en divulgación de bienestar natural. Redactamos con lenguaje prudente, incluimos siempre las precauciones y nos apoyamos en fuentes de referencia en salud. Última revisión: julio de 2026. Este contenido es educativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.
Consulta siempre fuentes oficiales y a tu médico. Los enlaces llevan a instituciones de salud reconocidas.
Aviso importante: este contenido tiene fines únicamente informativos y educativos. No sustituye el consejo, diagnóstico o tratamiento de un profesional de la salud. Consulta siempre a tu médico antes de iniciar el consumo de cualquier planta, suplemento o remedio natural, especialmente si estás embarazada, en lactancia, tomas medicamentos o tienes alguna condición de salud.