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Parra virgen (Parthenocissus tricuspidata)

Parra virgen

La parra virgen es una herbácea trepadora que alcanza los 30 metros de altura. Al igual que la hiedra, la parra virgen es una trepadora propiamente dicha ya que es capaz de aferrarse a superficies totalmente lisas mediante las ‘ventosas’ que tiene en las extremidades de sus zarcillos.

Es caducifolia y sus hojas adquieren un tono rojo muy llamativo en otoño. Hojas grandes, simples y lobuladas, de color verde oscuro. Las hojas de Parthenocissus tricuspidata son simples y palmeadas, mientras que las hojas de Parthenocissus quinquefolia, también llamada parra virgen, son compuestas y tienen cinco foliolos ovalados. Frutos pequeños en racimos.

Origen

Nativa de Asia oriental. Parthenocissus quinquefolia es nativa del este de Canadá, Estados Unidos y México.

Usos

Perfecta para cubrir paredes, muros o fachadas. A diferencia de la hiedra, el sistema de agarre de la parra virgen no es invasivo, por lo que no dañará la pared. La hiedra desarrolla pequeñas raíces que buscan su espacio entre las juntas o pequeñas grietas y, al crecer, pueden dañar el muro, mientras que la parra virgen crece mediante ventosas que aferra solo a la superficie.

Cuidados

Se adapta a muchos tipos de suelos, incluso a suelo calizo. Es importante que esté bien drenado y conveniente que esté abonado y disponga de materia orgánica. Planta muy resiliente a climatologías diversas, pero en climas calurosos es conveniente ubicarla en sombra o semisombra, en muros orientados al norte o al este.

Riego regular, manteniendo siempre el suelo ligeramente húmedo y nunca encharca- do.

Aunque no es muy invasiva, para evitar problemas con algunos elementos como ventanas o canalones a veces se hace necesaria la poda. Debería ser una poda selectiva, respetando las ramas más viejas y leñosas y cortando las más jóvenes que creamos que molestarán con su crecimiento. Es importante no despegar las ramas ya aferradas a la pared ya que a la planta le costará volver a aferrarse.